Un segundo,
aun un año sin separarme de su lado volvería a ser un segundo cuando me despidiera,
y tras la espera,
otro segundo aguardando, otro segundo siempre demasiado corto,
así siempre,
entre segundos siempre una espera, y mi corazón,
roto en cada ida,
y recompuesto cada vez que a su rostro mira.
No hay comentarios:
Publicar un comentario