No hay mayor satisfacción que la de dar vueltas y vueltas mediante las palabras a un sentimiento de forma que, por casualidad, alguien ajeno a ti alcance a entenderlo
-Hacia aquellas lejanas olas- Respondió el hombre viejo.
Y la barca continuo a través de la bruma, paso las grandes torres rotas, llegando al amplio mar, así se trago la pequeña barca aquella tormenta que encerraban las buscadas olas.
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